El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, ha asegurado en la ceremonia de clausura de la Cumbre de la Unión Europea (UE) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) que "en los últimos días nos comprometimos en muy productivas conversaciones sobre cómo impulsar las inversiones y potenciar nuestra relación estratégica en el futuro".
La Cumbre que se ha celebrado en Santiago de Chile y ha reunido durante dos días a 60 mandatarios euro-latinoamericanos.
Van Rompuy destacó la importancia de las discusiones mantenidas sobre las inversiones de calidad que se han comprometido a potenciar y que son "esenciales para el desarrollo sostenible de cara a las generaciones futuras" y "beneficiosas para ambas partes".
Destacó también la coincidencia de ambas regiones en otros asuntos clave a nivel mundial, como el desarrollo sostenible, los derechos humanos, la justicia social, el cambio climático o la seguridad.
"Ambas regiones son muy conscientes de su interdependencia", dijo, y subrayó la importancia de su asociación a la hora de afrontar la crisis financiera.
"El futuro pertenece a la cooperación e integración birregional y la colaboración entre regiones", aseveró, y puso de relieve su "deseo compartido de utilizar el potencial de nuestra relación estratégica".
Resaltó que en próximos meses, con la entrada en vigor del tratado de libre comercio concluido entre la UE y Colombia y Perú, se empezarán a "ver sus beneficios", y confió también en que el acuerdo de asociación logrado con Centroamérica pueda concluir pronto, igualmente, su proceso de ratificación para ser aplicado.
El presidente del Consejo Europeo manifestó asimismo su esperanza de concluir "en un futuro próximo" las negociaciones de un acuerdo de asociación entre la UE y el Mercosur.
"Alcanzamos progresos en nuestra agenda común, me voy aún más convencido de nuestra relación estratégica, más optimista, y de que tenemos que trabajar juntos por nuestros ciudadanos y afrontar los desafíos comunes", apuntó.
"En el mundo de hoy el tamaño es importante, pero son los valores lo que hacen la diferencia", dijo Barroso, recordando las grandes coincidencias en los principios que comparten ambas partes.
expone el pensamiento más actualizado del más que centenario problema de ser un país enclaustrado por el asalto de su territorio en una guerra no declarada por Chile. representa el vital reclamo por una salida al MAR
Vistas de página en total
lunes, 28 de enero de 2013
lamentable que Evo se equivoque de nuevo. fue a tratar de provocar escándalo pero sus opiniones no están consideradas en el documento oficial de CELAC. más mediática que efectiva su presencia además puesta en discusión en Santiago de Chile. oportunidad desperdiciada. Esto dice "mayor seguridad continental a las inversiones privadas"
miércoles, 23 de enero de 2013
Evo Morales ha convocado a recuperar el Mar, sin disponer de una política seria, estudiada, de consenso en tema de suyo tan sensitivo para el alma boliviana
Durante la larguísima perorata de Evo Morales al recordar los tres años de la "creación del Estado Pluri", se ha referido a los 200 años de la creación de Bolivia, y a la tarea de celebrar el 2025 integrados a la vecindad del mar. En otras palabras, ha insinuado que Bolivia tendría que contar para entonces con una puerta independiente hacia el Océano Pacífico. Sobre esta idea central caben tres reflexiones.
Primera. Nadie puede negarle al pueblo de Bolivia el legítimo derecho de regreso al Mar. Este principio inalterable que fue aspiración desde el mismo día que los gobernantes suscribieron el Tratado de Paz y Amistad de 1904 que nos cerró el acceso a nuestras propias costas y que con palabras bonitas de "compensación, asistencia y facilidades" significó nomás la amputación del cuerpo geográfico de Bolivia. Por ello las FFAA, lo tenían como un lema "La salida al Mar es un derecho y recuperlo es un Deber", que este régimen masista lo hizo desaparecer, por lo que la primera consigna será reinstalar la consigna en todos los documetos de las Fuerzas Armadas de Bolivia.
Segunda. El regreso al Mar no puede ser objeto de manipulación política y de conveniencia partidaria. Las FFAA tienen la sagrada tarea de evitar que Evo Morales, utilize, manipule, instrumente esta aspiración con miras a perpetuarse en el poder. El verbo "evitar" comprende una serie de acciones que están en plena ejecución con miras a lanzarnos a una "especie de contienda con Chile", sin el consenso más elemental y sin la debida preparación, atenidos tan sólo a los mayores ingresos por la exportación del gas y los minerales, sino como resultado de una política firme, sostenible,, "nacional" o sea de todos los sectores sin exclusión alguna.
Tercera. Cuando el Presidente Hugo Bánzer emprendió una negociación abierta (es decir sin limitaciones) con Chile con miras a obtener una salida soberana al mar, lo hizo luego de una aproximación real, honesta, a la sociedad civil, iniciando un amplio debate con instituciones como los Comités Cívicos, el comité Pro Mar, los excombatientes, los empresarios, los trabajadores, los estudiantes, la Iglesia, los intelectuales, conformó el grupo de los Cien Notables, que convocados a la Cancillería para escuchar la propuesta del General Pinochet dijeron lo suyo, sin tapujos, ni debilidades. Por tanto, si el Gobierno de Evo Morales está interesado en efectuar un franco, realista y definitivo planteamiento ante el Gobierno de Chile, tendrá que obtener "el consenso que no tienen" sus actales "oscuras manipulaciones" en cuanto a la denuncia ante Tribunales Internacionales o nuevas aproximaciones con Perú y Argentina los otros dos vecinos de Chile que tienen mucho que ver con esta política boliviana de retorno al Mar.
El Comité Pro Mar debería pronunciarse en términos claros para evitar que la manipulación siga adelante, y las sorpresas desagradables como parecen estar en marcha, con la política miope del partido de Gobierno, dispuesto "a todo con tal de mantenerse en el poder" inclusive a lanzarse en acciones agresivas y de fuerza en contra de Chile, con gravísimo riesgo para la estabilidad y la integridad del Estado. Mauricio Aira, Editor
Primera. Nadie puede negarle al pueblo de Bolivia el legítimo derecho de regreso al Mar. Este principio inalterable que fue aspiración desde el mismo día que los gobernantes suscribieron el Tratado de Paz y Amistad de 1904 que nos cerró el acceso a nuestras propias costas y que con palabras bonitas de "compensación, asistencia y facilidades" significó nomás la amputación del cuerpo geográfico de Bolivia. Por ello las FFAA, lo tenían como un lema "La salida al Mar es un derecho y recuperlo es un Deber", que este régimen masista lo hizo desaparecer, por lo que la primera consigna será reinstalar la consigna en todos los documetos de las Fuerzas Armadas de Bolivia.
![]() |
| no bastan unos miles de soldaditos con fusiles Máuser para ganar una guerra |
Tercera. Cuando el Presidente Hugo Bánzer emprendió una negociación abierta (es decir sin limitaciones) con Chile con miras a obtener una salida soberana al mar, lo hizo luego de una aproximación real, honesta, a la sociedad civil, iniciando un amplio debate con instituciones como los Comités Cívicos, el comité Pro Mar, los excombatientes, los empresarios, los trabajadores, los estudiantes, la Iglesia, los intelectuales, conformó el grupo de los Cien Notables, que convocados a la Cancillería para escuchar la propuesta del General Pinochet dijeron lo suyo, sin tapujos, ni debilidades. Por tanto, si el Gobierno de Evo Morales está interesado en efectuar un franco, realista y definitivo planteamiento ante el Gobierno de Chile, tendrá que obtener "el consenso que no tienen" sus actales "oscuras manipulaciones" en cuanto a la denuncia ante Tribunales Internacionales o nuevas aproximaciones con Perú y Argentina los otros dos vecinos de Chile que tienen mucho que ver con esta política boliviana de retorno al Mar.
El Comité Pro Mar debería pronunciarse en términos claros para evitar que la manipulación siga adelante, y las sorpresas desagradables como parecen estar en marcha, con la política miope del partido de Gobierno, dispuesto "a todo con tal de mantenerse en el poder" inclusive a lanzarse en acciones agresivas y de fuerza en contra de Chile, con gravísimo riesgo para la estabilidad y la integridad del Estado. Mauricio Aira, Editor
lunes, 14 de enero de 2013
reivindica Gastón Cornejo el tema marítimo. se refiere al libro "El Mar de Bolivia" de Cástulo Martínez varias veces citado en este blog y critica con dureza "los secretos peligros" que maneja DIREMAR para ejecutar acciones oficiales en pro de la reivindicación y que se maneja a su arbitio. instructivo como siempre el texto del ex-senador
Los acontecimientos vienen dándose rápidamente al iniciar otro nuevo año 2013, y cuando faltan pocos días para evocar nuevamente con dolor ciudadano la infausta y alevosa invasión chilena al Puerto de Antofagasta sucedida el 14 de febrero de 1879, transcurren 134 años de ese suceso de violencia criminal que desató la injusta y trágica Guerra del Pacífico, origen del enclaustramiento a la que nos sometió el hermano pueblo araucano. Caín quitándole la vida a su hermano Abel, no con arma doméstica sino bien pertrechado, defendiendo intereses foráneos y lo que es lamentable para la historia nacional, con la complicidad de malos bolivianos denunciados por el historiador Hugo Roberts Barragán en su libro: “La Gran Traición en la Guerra del Pacífico”.
Otros malos compatriotas cuya nómina debe conocerse de memoria fueron los firmantes del Tratado de 1904 que sellaron el enclaustramiento. Ahí nombro con todo honor a Tomás O’Connor d’Arlach representante senador por Tarija que abominó tal propósito negando su firma en el rodillo parlamentario liberal durante el gobierno de Ismael Montes. Evoco el Tratado del Silala en borrador firmado por el vicecanciller Hugo Fernández y su homólogo chileno. A propósito de rodillo, en contexto actual, aplaudo a Rebeca Delgado su independencia y dignidad ante el oscurantismo y el despropósito legislativo aunque también como ex senador de Bolivia repudio con silbidos la aprobación de la Ley 220 contra el TIPNIS, contraria a la anterior 180. Por similitud, nadie perdonará a los traidores del Parlamento de 1904.
Retorno a la pérdida del Litoral. Tengo en las manos el libro “El Mar de Bolivia” del historiador chileno Cástulo Martínez que concede razón a nuestros reclamos y derechos de reivindicación marítima, pero tiemblo ante la perspectiva de profundizar nuestra situación crítica frente a una deficiente, arbitraria, inexperta e improvisada defensa; podemos sellar definitivamente el mal paso de 1904 pues la resolución del alto Tribunal es vinculante y además inapelable.
En torno a este importante problema que atinge a todos los bolivianos, en la Sociedad de Geografía, Historia y Estudios Geopolíticos de Cochabamba, que el Dr. Hugo Bilbao la Vieja y el suscrito pretendemos reactivar, nos hemos enterado mediante internet de la asistencia oficial de la Delegación boliviana ante la Corte Internacional de Justicia en calidad de veedor en el diferendo que sostiene Perú contra Chile sin que el pueblo boliviano tenga conocimiento a cabalidad de todos los pasos que Diremar está efectuando oficialmente. A juicio de la Sociedad debieran darse a conocer a la opinión pública nacional oportuna y eficazmente; se informan solamente un reducido grupo de ciudadanos.
Diremar rechazó la oferta de publicar el libro de Cástulo Martínez, regaló 14.200 libros a los colegios fiscales, socializó en Barcelona la demanda marítima, usurpó funciones de la Cancillería sobre el potenciamiento armado de Chile, accedió a todos los escritos del diferendo sin socializarlos, apenas informó que el abogado del Perú Michael Wood, hizo referencia a la propuesta peruana presentada a Bolivia y Chile durante las negociaciones de “Charaña” en 1976, denunciando que el mapa original que Perú presentó a Bolivia y Chile, ha sido distorsionado para ser presentado como argumentación ante la Corte Internacional de Justicia, así como la existencia de otras distorsiones. Basta de secretos peligrosos. Todo el pueblo debe dar su consentimiento informado y comprendido preservando la dignidad histórica.
Otros malos compatriotas cuya nómina debe conocerse de memoria fueron los firmantes del Tratado de 1904 que sellaron el enclaustramiento. Ahí nombro con todo honor a Tomás O’Connor d’Arlach representante senador por Tarija que abominó tal propósito negando su firma en el rodillo parlamentario liberal durante el gobierno de Ismael Montes. Evoco el Tratado del Silala en borrador firmado por el vicecanciller Hugo Fernández y su homólogo chileno. A propósito de rodillo, en contexto actual, aplaudo a Rebeca Delgado su independencia y dignidad ante el oscurantismo y el despropósito legislativo aunque también como ex senador de Bolivia repudio con silbidos la aprobación de la Ley 220 contra el TIPNIS, contraria a la anterior 180. Por similitud, nadie perdonará a los traidores del Parlamento de 1904.
Retorno a la pérdida del Litoral. Tengo en las manos el libro “El Mar de Bolivia” del historiador chileno Cástulo Martínez que concede razón a nuestros reclamos y derechos de reivindicación marítima, pero tiemblo ante la perspectiva de profundizar nuestra situación crítica frente a una deficiente, arbitraria, inexperta e improvisada defensa; podemos sellar definitivamente el mal paso de 1904 pues la resolución del alto Tribunal es vinculante y además inapelable.
En torno a este importante problema que atinge a todos los bolivianos, en la Sociedad de Geografía, Historia y Estudios Geopolíticos de Cochabamba, que el Dr. Hugo Bilbao la Vieja y el suscrito pretendemos reactivar, nos hemos enterado mediante internet de la asistencia oficial de la Delegación boliviana ante la Corte Internacional de Justicia en calidad de veedor en el diferendo que sostiene Perú contra Chile sin que el pueblo boliviano tenga conocimiento a cabalidad de todos los pasos que Diremar está efectuando oficialmente. A juicio de la Sociedad debieran darse a conocer a la opinión pública nacional oportuna y eficazmente; se informan solamente un reducido grupo de ciudadanos.
Diremar rechazó la oferta de publicar el libro de Cástulo Martínez, regaló 14.200 libros a los colegios fiscales, socializó en Barcelona la demanda marítima, usurpó funciones de la Cancillería sobre el potenciamiento armado de Chile, accedió a todos los escritos del diferendo sin socializarlos, apenas informó que el abogado del Perú Michael Wood, hizo referencia a la propuesta peruana presentada a Bolivia y Chile durante las negociaciones de “Charaña” en 1976, denunciando que el mapa original que Perú presentó a Bolivia y Chile, ha sido distorsionado para ser presentado como argumentación ante la Corte Internacional de Justicia, así como la existencia de otras distorsiones. Basta de secretos peligrosos. Todo el pueblo debe dar su consentimiento informado y comprendido preservando la dignidad histórica.
viernes, 4 de enero de 2013
medios de Chile ponen de relieve la formal declaración de Choquehuanca en relación al diálogo, lo que desmiente la agresividad mostrada hace poco por García Linera. a quién vamos a creerle?
El ministro de Relaciones Exteriores de Bolivia, David Choquehuanca, expresó hoy su "total predisposición" para dialogar con Chile, en torno a la controversia marítima, no obstante precisó que su país continuará trabajando en la preparación de la demanda internacional ante La Haya.
"Hemos expresado públicamente nuestra total predisposición para resolver (la controversia) mediante el diálogo", afirmó hoy el canciller.
Asimismo, el ministro planteó que, cuando el presidente Evo Morales conformó la Dirección Estratégica de reivindicación marítima, que tiene a su cargo alistar la documentación para hacer la denuncia contra Chile, también indicó que no se debía descartar la vía del diálogo sobre el tema.
Hace una semana, Bolivia anunció que dispondría un "presupuesto ilimitado" para trabajar la demanda marítima que anunciaron en contra de Chile, así como también para la campaña internacional de promoción de su petición.
domingo, 30 de diciembre de 2012
Carlos Mesa pone de relieve su discrepacancia con García Linera a tiempo que desecha el lenguaje agresivo sin dejar de reconocer la acción negativa de Chile que no entra en materia. sigue negando nuestro derecho al MAR.
Tenemos diferencias muy profundas con un gobierno cuyo autoritarismo y lógica de hegemonía política y concentración inaceptable del poder, no es saludable para nuestra democracia, pero esto no nos impide respaldar con claridad las palabras, quizás innecesariamente adjetivadas, pero inequívocamente veraces del Vicepresidente en la cuestión marítima
Es verdad que tanto el Presidente como el Vicepresidente se expresan frecuentemente con agresividad innecesaria y utilizan adjetivos que las más de las veces buscan la descalificación de sus adversarios.
Es verdad que tanto el Presidente como el Vicepresidente se expresan frecuentemente con agresividad innecesaria y utilizan adjetivos que las más de las veces buscan la descalificación de sus adversarios.
Siempre he pensado que en la vida pública el uso de un lenguaje dominado por ese tono es innecesario y, sobre todo, contribuye poco a la reflexión y a la persuasión, pero en el caso que analizaremos la forma no desdibuja el fondo.
Álvaro García Linera ha dicho que “Chile es un mal vecino, es un gobierno agresor, es un gobierno que no busca el diálogo sincero, es un gobierno que no da una salida al mar a un país que nació con mar”.
Los internacionalistas, exministros y analistas especializados, podrán criticar la dureza de los términos del Vicepresidente, pero lo que no podrán es objetar la verdad incuestionable de lo que ha dicho.
Chile fue el país agresor en la Guerra del Pacífico y no está demás que se recuerde y se subraye. La acción que inició la conflagración bélica de 1879 fue la invasión a Antofagasta llevada a cabo por barcos y tropas chilenos. Chile no busca un diálogo sincero. Lo hemos vivido muchos gobiernos. Mencionaré simplemente la destemplada respuesta de Santiago tras las negociaciones y el diálogo promisor de 1987, la propia experiencia que viví en mi gobierno y, desde luego, los cuatro años de promesas e interminables cuanto estériles reuniones que sostuvieron los gobiernos de Bachelet y Morales. Cuando el Gobierno boliviano planteó que ya se había avanzado lo suficiente para comenzar a discutir específicamente el tema del mar, tanto la administración de Bachelet como la de Piñera comenzaron las dilaciones, que terminaron por exasperar a Morales que había pensado con gran dosis de ingenuidad y buena fe que la lógica de la “diplomacia de los pueblos” y la aparente voluntad positiva de la presidenta chilena, auguraban una solución a nuestra mediterraneidad.
Finalmente, García Linera dijo lo evidente, el (los) gobierno(s) de Chile no le da a Bolivia una salida al mar, país que nació con mar. Decirlo no es una perogrullada porque es parte de una campaña en todos los escenarios internacionales que nunca debió dejarse de lado. ¿Es descabellado decir, en consecuencia, que Chile es un mal vecino?
El discurso del presidente Morales el 23 de marzo de 2011 respondió a esa actitud inaceptable por parte del Gobierno chileno. Se podrán hacer diversas valoraciones en torno a los caminos que Bolivia debe seguir sobre el particular, opinar de diferente manera sobre la conveniencia o inconveniencia de un juicio contra el vecino país en estrados internacionales, pero lo que debe respaldarse sin dudarlo es el giro del Gobierno, que no fue producto de un capricho, sino el resultado de una constatación empírica que le costó algo más de cuatro años comprender, pero que evidencia lo que en un largo pasado comprobamos tantos gobiernos de Bolivia. Que Chile no tiene una real voluntad de resolver la cuestión en términos posibles, racionales y justos. Pocos de quienes no se cansan de criticar la demanda boliviana (incluidos muchos compatriotas) reparan en que la propuesta del país se ha hecho y se sostiene en unos términos de sensatez más que destacable. Un pequeño corredor con continuidad territorial que una nuestro territorio con el mar. Una franja que permita la construcción de un puerto o la conexión con el puerto de Arica. Una extensión de costa que probablemente esté en el rango de 10 kilómetros lineales y que además no fragmenta el territorio chileno. Todo esto sobre la base de una palabra: soberanía.
Pues bien, esa propuesta harto modesta, considerando los 120.000 kilómetros cuadrados arrebatados y los más de 400 kilómetros de costa usurpados, no es aceptada por un país que tiene, sin contar su territorio antártico, más de 4.300 kilómetros de costa marítima.
El Vicepresidente, más allá del tono, no hace otra cosa que poner sobre la mesa una verdad incontrastable y plantea algo que ya hicimos varios gobiernos y que debe ser indeclinable política exterior del país. Decirle a la comunidad internacional que sí hay un problema pendiente con Chile. Un problema grande que afecta a las relaciones bilaterales, a las trilaterales —incluyendo al Perú— y a un genuino proceso de integración sudamericano y latinoamericano. Decirles a los países del mundo que en el camino de fortalecimiento de un bloque sudamericano de naciones basado en el intercambio y la complementariedad económica, la demanda marítima boliviana es una prioridad y su solución un imperativo.
Tenemos diferencias muy profundas con un gobierno cuyo autoritarismo y lógica de hegemonía política y concentración inaceptable del poder, no es saludable para nuestra democracia, pero esto no nos impide respaldar con claridad las palabras, quizás innecesariamente adjetivadas, pero inequívocamente veraces del Vicepresidente en la cuestión marítima.
El autor fue Presidente de la República
http://carlosdmesa.com/
Twitter: @carlosdmesag
El autor fue Presidente de la República
http://carlosdmesa.com/
Twitter: @carlosdmesag
jueves, 27 de diciembre de 2012
todo estaría muy bien. si acaso el Gobierno Morales García no estuviese recurriendo al tema del mar para ganar popularidad. para hacer olvidar otras penurias del pueblo boliviano. haciendo otra vez, demagogia con el tema Chile y el Mar.
"En tiempos de integración, Chile se presenta como el chico malo del barrio, como el mal vecino, como el vecino inamistoso, provocador, agresivo, que genera conflicto y que pone obstáculos a este proceso de integración continental", dijo el vicepresidente Álvaro García en conferencia de prensa.
La declaración de la segunda autoridad del país ratifica la expresada en octubre pasado por el propio presidente Evo Morales, durante la Cumbre América del Sur y Países Árabes, en Perú, donde tildó a Chile como "un peligro para la región", por tener -según él- mentalidad invasora.
El vicepresidente aseveró ahora que Chile "está desfasado de la historia", pues mientras "el mundo está avanzando en procesos de integración continental, el gobierno de Chile está preso de su mirada decimonónica, una mirada de la conflictividad, la guerra, el chantaje, la amenaza y el abuso".
La autoridad indicó que a Bolivia se le acabó la paciencia por la permanente dilación chilena a la centenaria demanda marítima boliviana, por lo que acudirá a una corte internacional, probablemente al de La Haya, donde Santiago y Lima litigan por otro asunto de soberanía marítima.
Morales dijo en 2011 que llevará a Chile a un tribunal, aunque no precisó cuál ni cuándo.
El vicepresidente boliviano insistió: "vamos a ir país por país para mostrar que Chile es un mal vecino. Es un gobierno agresor, es un gobierno que no busca el diálogo sincero, es un gobierno que no da salida al mar a un país que nació con mar y que le arrebataron en una guerra injusta".
Bolivia perdió su única salida al Pacífico en una guerra contra Chile en 1879, cuando cedió 400 km de costa. Desde entonces ha gestionado infructuosamente que el vecino le otorgue un acceso marítimo soberano.
El gobierno de Sebastián Piñera ha dicho en varios tonos que no cederá territorio con soberanía a Bolivia.
lunes, 3 de diciembre de 2012
Gastón Cornejo le dedica todo un artículo al historiador chileno don Cástulo Martínez tan preocupado por el tema del Mar para Bolivia de cuya autoría acabamos de publicar un trabajo suyo consistente en tres artículos periodísticos. merecido texto del autor al gran amigo de Bolivia y de nuestro mar.
Importante historiador chileno, residente en Arica, conocido sobre todo en La Paz por los académicos de la UMSA quienes reconociendo sus méritos de investigador, lograron para él, el título de Doctor Honoris Causa. Luego le escuché en Cochabamba invitado por la Universidad Simón I Patiño donde expuso una importante conferencia de fondo académico y originalidad enormemente beneficiosa para Bolivia en su reclamo secular sobre nuestra reivindicación marítima con soberanía. Publicó un libro titulado “El Silala” donde el resultado de su investigación es proclive a nuestro derecho.
Transcribo algunos párrafos de su correspondencia sin omitir el debido juicio de valor y crítica al silencio de las autoridades irresponsables en el cumplimiento de la palabra empeñada en un trámite solicitado al historiador que expone, desde Chile, conclusiones favorables para Bolivia, con enorme perjuicio personal en su Patria dados los resultados de su enjundioso estudio. Este es el tenor de su escrito contestando al pedido del ministro de Diremar: “Distinguidos señores: Me llamo Cástulo Martínez, y soy autor del libro "El Mar de Bolivia", entre otros. El 6 de julio del 2011, mientras me hallaba en la UMSA recibiendo el título "Doctor Honoris Causa", el Sr. Rubén Saavedra, que participó en ese acto, manifestó interés en que Diremar publicara ese libro. Posteriormente, siendo el Sr. Saavedra Soto Ministro de Defensa, mi interlocutora era la Lic. Evelin López. También la Lic. Sandra Elías del Ministerio de Cultura quien me comunicó que el proyecto está detenido a la espera del visto bueno de Cancillería. Desde el primer contacto hasta la fecha han transcurrido más de 10 meses. Saludo atentamente. Cástulo Martínez. Arica, Chile”.
Es decir, la máxima autoridad ejecutiva de Diremar dependiente de la Cancillería le pide publicar en Bolivia el importante libro de investigación (en enroque político fue trasferido al Ministerio de Defensa). Brindando cortesía y responsabilidad el autor acepta y desde Chile escribe a Diremar, y a los ministros de Defensa, de Cultura, y a la propia Cancillería. Ninguno responde y a su turno quedan en silencio irresponsable con la Patria y su dolor histórico.
Temo que esta situación se repita en el trámite ante La Haya, ineficiencia, falta de educación, abulia administrativa, total descortesía tal cual sucedió con los jefes políticos de la izquierda chilena que pidieron saludar al Presidente boliviano en el tiempo electoral. La Sociedad de Geografía e Historia y el Comité Pro Mar de Cochabamba dirigirán sendos reclamos y de otra parte solicitaremos a las instituciones patrióticas cumplan con honor la solicitud que hiciera Saavedra. Vaya un párrafo del libro: El Mar de Bolivia: “Para mi sorpresa, lo que descubrí era totalmente opuesto a lo que se enseña en las escuelas. La información encontrada en libros coloniales y en datos oficiales del Archivo de Indias, me indicó que Chile nunca tuvo derecho legítimo a los territorios disputados que fueron motivo de tres Tratados de Límites con Bolivia”. Así concluye hermosamente el historiador chileno: “El propósito de este libro no es abrir más las heridas dejadas por la Guerra del Pacífico, una guerra terrible, tal como son las guerras entre hermanos, sino ayudar a cicatrizarlas. Y sólo cicatrizarán cuando Bolivia tenga una salida soberana al Océano Pacífico. En vano nos adormecemos con la errónea idea de que a Bolivia nada le debemos. Le debemos un puerto. Cástulo Martínez”.
Esa es la verdad de un gran hermano chileno. Honor a su intelecto y valentía.
Transcribo algunos párrafos de su correspondencia sin omitir el debido juicio de valor y crítica al silencio de las autoridades irresponsables en el cumplimiento de la palabra empeñada en un trámite solicitado al historiador que expone, desde Chile, conclusiones favorables para Bolivia, con enorme perjuicio personal en su Patria dados los resultados de su enjundioso estudio. Este es el tenor de su escrito contestando al pedido del ministro de Diremar: “Distinguidos señores: Me llamo Cástulo Martínez, y soy autor del libro "El Mar de Bolivia", entre otros. El 6 de julio del 2011, mientras me hallaba en la UMSA recibiendo el título "Doctor Honoris Causa", el Sr. Rubén Saavedra, que participó en ese acto, manifestó interés en que Diremar publicara ese libro. Posteriormente, siendo el Sr. Saavedra Soto Ministro de Defensa, mi interlocutora era la Lic. Evelin López. También la Lic. Sandra Elías del Ministerio de Cultura quien me comunicó que el proyecto está detenido a la espera del visto bueno de Cancillería. Desde el primer contacto hasta la fecha han transcurrido más de 10 meses. Saludo atentamente. Cástulo Martínez. Arica, Chile”.
Es decir, la máxima autoridad ejecutiva de Diremar dependiente de la Cancillería le pide publicar en Bolivia el importante libro de investigación (en enroque político fue trasferido al Ministerio de Defensa). Brindando cortesía y responsabilidad el autor acepta y desde Chile escribe a Diremar, y a los ministros de Defensa, de Cultura, y a la propia Cancillería. Ninguno responde y a su turno quedan en silencio irresponsable con la Patria y su dolor histórico.
Temo que esta situación se repita en el trámite ante La Haya, ineficiencia, falta de educación, abulia administrativa, total descortesía tal cual sucedió con los jefes políticos de la izquierda chilena que pidieron saludar al Presidente boliviano en el tiempo electoral. La Sociedad de Geografía e Historia y el Comité Pro Mar de Cochabamba dirigirán sendos reclamos y de otra parte solicitaremos a las instituciones patrióticas cumplan con honor la solicitud que hiciera Saavedra. Vaya un párrafo del libro: El Mar de Bolivia: “Para mi sorpresa, lo que descubrí era totalmente opuesto a lo que se enseña en las escuelas. La información encontrada en libros coloniales y en datos oficiales del Archivo de Indias, me indicó que Chile nunca tuvo derecho legítimo a los territorios disputados que fueron motivo de tres Tratados de Límites con Bolivia”. Así concluye hermosamente el historiador chileno: “El propósito de este libro no es abrir más las heridas dejadas por la Guerra del Pacífico, una guerra terrible, tal como son las guerras entre hermanos, sino ayudar a cicatrizarlas. Y sólo cicatrizarán cuando Bolivia tenga una salida soberana al Océano Pacífico. En vano nos adormecemos con la errónea idea de que a Bolivia nada le debemos. Le debemos un puerto. Cástulo Martínez”.
Esa es la verdad de un gran hermano chileno. Honor a su intelecto y valentía.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




