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martes, 12 de noviembre de 2013

hace mal Evo Morales de manosear de nuevo el tema marítimo en su afán de protagonismo. porqué no deja el asunto en manos del Ministro Plenipotenciario Eduardo Rodríguez, porqué no respeta esa encomienda?

Es casi un hecho que Michelle Bachelet volverá a ejercer  la presidencia de Chile luego del fracaso de Sebastián Piñera en su intento de hacer populismo desde la derecha. Ante ese pronóstico, el gobierno boliviano ha bajado de tono en relación a su demanda marítima, anticipando tal vez, el retorno de los coqueteos que a muchos hicieron creer en la posibilidad de una recuperación de la cualidad marítima boliviana.

En los círculos diplomáticos nacionales afirman que Bachelet pertenece a la “línea blanda” de Chile respecto de la demanda boliviana, aunque esa postura implica simplemente una capacidad para “emborrachar la perdiz”, inventarse acercamientos y crear ambientes de supuesto diálogo, todo para decir el mismo “NO” que los duros lo dicen a secas y sin anestesia. 

Al gobierno boliviano parece no importarle la respuesta, si es afirmativa o positiva, pues valora más el llunkerío que hay por detrás y que la presidente Bachelet supo utilizar muy bien durante esos años en los que primaron los arrumacos. Antes de ser reelegida, Bachelet ya avisó que no le dará mar a Bolivia o sea que, si los bolivianos nuevamente nos dejamos engañar por los cantos de sirena es porque nos gusta.

miércoles, 23 de octubre de 2013

Bolivia Chile. Entre la confusión y la desazón. titula Harold Olmos un artículo en dos partes que publicamos sobre el callejón sin salida de la relación hoy.

Las relaciones entre Bolivia y Chile, probablemente las más quebradizas en América del Sur, están en un callejón del que no saldrán a menos que ocurra una extraordinaria buena voluntad  de las dos partes que,  por ahora, luce improbable.
Por las señales de los últimos meses, el callejón se volverá más oscuro  antes de que emerja alguna luz que ofrezca perspectivas reales de mejoramiento. De momento, mientras los gobiernos de los dos países continúen enfrascados en disputas políticas a corto plazo (Chile con elecciones presidenciales el próximo mes, y una probable segunda vuelta, y Bolivia el próximo año) tendrán la visión bilateral muy estrecha.  Ambos, al menos en sus niveles mejor preparados,  parecen conscientes de que la cuestión es en estos tiempos como brasa que quemará a quien quiera agarrarla.
Una invitación de la cancillería chilena a una docena de periodistas, observadores y ex diplomáticos bolivianos la semana pasada, dentro de un programa para mejorar las percepciones recíprocas, permitió conocer con más detalle el punto de vista chileno prevaleciente sobre el más que centenario reclamo boliviano:  la negociación debe continuar. Con el país desprovisto de aliados de peso dispuestos a apostar su prestigio en la causa boliviana, el rumbo que ha tomado la relación bilateral no parece dejar a Bolivia otro camino que persistir en el diálogo.
Esta conclusión puede valer también para Chile que, en ese horizonte de negociación sin plazos, se siente más confortable pues no tiene la urgencia que motiva a Bolivia para cerrar de una vez y de manera permanente las heridas de la Guerra del Pacífico.
Bajo la óptica de la actual oposición chilena, el rumbo que han tomado las relaciones bilaterales es responsabilidad de la administración del presidente Sebastián Piñera. En la calificación de uno de sus líderes, esa política ha sido “nefasta”.
Es imposible no pensar que la afirmación puede también expresar un propósito de eludir la cuenta que le correspondería al gobierno anterior, que presidió Michelle Bachelet, ahora favorita indiscutible para la reelección, en primera o segunda vuelta. Fue bajo su gobierno que los dos países llegaron a la “agenda de los 13 puntos” que no logró avanzar en abordar el tema que para Bolivia es la piedra angular de toda su política exterior: el acceso soberano al mar, perdido en la guerra de 1879. Los líderes opositores a quienes escuché no han precisado qué es lo que ellos habrían hecho para proseguir el curso de aquella agenda y evitar el desencanto que permeó los ánimos del presidente Morales y su gobierno y acabó conduciendo la controversia hacia la Corte Internacional de Justicia.            
En los dirigentes actuales existe “la voluntad de cumplir” el fallo que pudiere dar La Haya, quizá en tres o más años. Esta voluntad  debe ser examinada con rigor en Bolivia, pues gran parte de los líderes y pensadores con los que habló el grupo del que yo era parte  cree que ese tribunal se declararía incompetente para pronunciarse sobre el planteamiento boliviano y/o sugeriría a las partes dialogar y entenderse. Es decir, volver a la primera estaca de demarcación del problema y hacer lo que se hacía hasta antes de ir a La Haya.  
No están lejos de esa hipótesis algunos pensadores “entrantes”, uno de los cuales subrayó que Bolivia tiene que “asumir los riesgos” de haberse enrumbado hacia La Haya. “Vamos a pasar cuatro o cinco años para llegar a lo mismo. Nada habrá cambiado”.
Si Bolivia incluyó en sus cálculos estas visiones de la cuestión y las barajó con el debido cuidado, pertenece al ámbito especulativo.  Lo evidente es que el desplazamiento de las piezas bolivianas ha ocurrido cuando aún no se ha levantado el telón de la decisión del mismo tribunal en torno al diferendo marítimo Perú-Chile. Lo que se vea tras ser levantado el telón puede influenciar el curso de la relación Bolivia-Chile.  Como dijo un analista favorable al posible gobierno (re) entrante de Bachelet, un fallo de La Haya susceptible de ser  interpretado como adverso a los intereses chilenos condicionaría el ánimo respecto a Bolivia de quienquiera que ocupe La Moneda.   Es decir, el tiempo que el historiador y diplomático chileno (fue parte del Consulado en La Paz hasta hace poco) José Miguel Concha describe como la política chilena de sesgo boliviano se habría agotado.

viernes, 4 de octubre de 2013

miente el canciller o miente el renunciante...Choquehuanca dice Lanchipa renuncia por reorganización interna, Lanchipa dice estar enfermo. porqué en el frente oficial no se ponen de acuerdo y dan una "mentira concertada"?

La confianza en la política marítima del Gobierno, en la actuación de sus funcionarios y cualquier otro paso para el cumplimiento de los objetivos, es fundamental de parte de la población.

Los asuntos relacionados con la política y estrategia marítima que el Gobierno nacional lleva adelante, revisten enorme importancia, y por ello mismo, deben ser manejados con absoluta claridad tanto en las decisiones que se adopten respecto al funcionamiento de las instituciones y personeros, cuanto en las coyunturales y de largo plazo.
quién miente? Lanchipa "me voy enfermo" o Choque "reajuste interno?"


El alejamiento del director de la Dirección Estratégica de Reivindicación Marítima (Diremar), Juan Lanchipa Ponce, quien presentó su renuncia al presidente Evo Morales, no es un hecho más, circunstancial, y como tal merece explicaciones claras. 

La renuncia de este alto funcionario, sostiene que se aleja del cargo por motivos de salud que le impiden continuar en el ejercicio del mismo. La explicación formulada por el canciller Choquehuanca señala que la dejación del cargo, se debe al inicio de una nueva etapa en la demanda que presentó el país contra Chile ante la Corte Internacional de La Haya.

Lo que llama la atención son las versiones diferentes para un mismo hecho, es decir, las razones de salud y la reestructuración, que asume, ya no es necesario el director Lanchipa o en sí mismo el cargo de referencia. Esto debe ser explicado para evitar especulaciones, que en el asunto de la reintegración marítima boliviana, no se pueden permitir bajo ningún aspecto.

De todos modos es necesario establecer, más allá del alejamiento de Lanchipa Ponce, las bases de la reestructuración de la Dirección de Reivindicación Marítima, o sea respecto a la eliminación del cargo específico e incluso la designación de un secretario general que coordine los trabajos referidos a la demanda marítima boliviana con el delegado presidencial Rodríguez Veltzé.

Diremar fue creada para elaborar la demanda marítima boliviana que se presentó en contra de Chile ante la Corte Internacional de Justicia. Si esta instancia cumplió una labor importante en dicho objetivo, habrá una explicación para el motivo de su reestructuración.

Si bien la política marítima boliviana se lleva adelante, como debe ser, en los niveles e instancias que comprenden la demanda boliviana ante la Corte de Justicia, con la debida prudencia y las reservas del caso, en lo que concierne, a las estructuras administrativas que tienen relación internamente, las decisiones, como se ha dicho, deben ser adoptadas y comunicadas de manera oportuna y transparente a la población boliviana. La confianza en la política marítima que lleva adelante el Gobierno, en la actuación de sus funcionarios y cualquier otro paso que se adopte en adelante para el cumplimiento de los objetivos, es fundamental de parte de la población, que como lo ha demostrado, apoya las acciones del Gobierno nacional y que además está plenamente identificada con los lineamientos generales que han llevado al vecino Chile ante la Corte Internacional de La Haya, en un reclamo que centenariamente no ha brindado ningún resultado en las relaciones bilaterales, a no ser las promesas consabidas.

No hay duda que las expectativas que tiene el pueblo boliviano son enormes respecto a las políticas oficiales que adoptó el Gobierno y en esa misma proporción, las actuaciones de quienes asumen las responsabilidades, deben ser expresadas en todos los actos que tienen referencia con este asunto tan entrañable para el país.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Hermoso barco Viking de 110 metros convertido en Hotel Restaurant nos recuerda la Guerra del Pacífico. Mauricio Aira

Este barco navegó a sudamérica después de 1880 para trasladar guano desde Chile a Inglaterra, la frase en un catálogo de propaganda del barco que funciona como hotel, como sede conferencias y como acreditado restaurant, fue motivo suficiente que me llamó la atención y las ideas asociadas: Guano, guerra, Chile, Bolivia, Europa y vamos al raciocinio.

Nuestra visita al barco Viking imponente en su perfil blanco con los mástiles sin velas, y perfectamente conservado de color blanco y con un ingreso lujosamente alfombrado, se producía para celebrar la reunión mensual itinerante de los pensionados católicos (Asociación de Pensionados de la Parroquia de Cristo Rey de Gotemburgo, Suecia)


Un hermoso barco construido a partir de 1866 y complementado en 1907, en julio de aquel año fue comprado por una empresa naviera de Dinamarca desde donde emprendió viaje a Callao, Taltal Iquique, por lo menos una vez por año y en sus registros figuran Buenos Aires, Rio de Janeiro, Tocopilla, Mejillones, Valparaíso y no paró de navegar por nuestro continente hasta 1948 en que ancló en Gotemburgo para siempre. Se convirtió en museo marítimo, en escuela de navegantes e inclusive de cocineros de mar en cursos combinados con la Universidad, con la Comuna, el Parque Internacional de Liseberg y se asoció con hoteles y empresarios turísticos. El más grande nunca antes construído en Escandinavia.

Es un barco inmenso 108 metros de largo, 14 de ancho, 8 de profundidad, su mástil más alto casi 56 metros, y como pocos barcos de su época tiene tres mástiles principales y dos más auxiliares. un barco que transportó cemento de Escandinavia, carbón de Europa, soya de Rusia, granos de Australia, guano de sudamérica, piedra de Noruega o sea cumplió una gran actividad comercial hasta quedar sujeto con anclas de 3 toneladas cada una. Porqué me llamó la atención? porque el guano que transportó desde Chile (a poco de la guerra del Pacífico 1879) bien pudo haber beneficiado a nuestra Bolivia, en cambio benefició a Chile.

Chile confiscó los territorios salitreros y guaneros del Litoral boliviano y mantuvo el derecho de explotación de salitre en beneficio de la Compañía de Salitres y Ferrocarriles Antofagasta, bajo el falso argumento que Bolivia quería gravar con un impuesto de 10 centavos sobre quintal de salitre lo que ayudaría a Chile a salir de la grave crisis financiera. Rápidamente del 79 que fue el asalto al 1980 se triplicó el ingreso por exportación de guano, salitres y plata para el Tesoro. La guerra operó milagros para Chile con los recursos tomados de Bolivia. Con los ingresos frescos se potenció militar y económicamente para invadir Iqueque peruano, y ocupar Lima y gran parte del Perú.

Comenzó entonces un auge económico que no ha parado en Chile, primero vino "la fiebre del salitre" subiendo las cifras por exportación del guano y salitre hasta cuatro y cinco veces más que antes de la guerra. Si recorremos las cifras administración tras administración tanto de Bolivia como de Chile, vemos el efecto de la guerra, Chile aumenta ingresos, Bolivia disminuye. Aquel de enriquece mientras ésta último se empobrece, sin hablar de los yacimientos mineros que le dieron el mayor relieve. Un patriota Juan Pereira Fiorilo se preocupó con gran dedicación y certeza a cuantificar la producción de los yacimientos de cobre de Chuquicamata, Escondica, Zaldivar, Mantos Blancos, Las Luces, El Abra para nombrar sólo los más importantes y que dieron el título a Chile de "Primer productor mundial de cobre", el 10% de lo exportado por Decreto Supremo no suprimido hasta hoy, se destina a las Fuerzas Armadas que se potencian y habilitan en forma permanente ante la eventualidad de acciones de revancha de Bolivia, de Perú, de Argentina.

Más todavía los medios chilenos describieron que Mejillones procesa nitrato de amonio en miles de toneladas de producción creciente, que se suma a los yacimientos metálicos y no metálicos extraído de montañas y del subsuelo que fueron arrebatados a Bolivia en la injusta e inaceptable Guerra de 1879.




martes, 13 de agosto de 2013

Evo Morales se refiere a sus enemigos y los califica de "chilenos" como algo despectivo y despreciativo...aumenta xenofobia y el racismo...escribe Bajo el Penoco

No hay duda que el Gobierno nacional se especializa en descalificar. Es su manera de tratar de tumbar los argumentos del oponente: insultando, llamándolo imperialista, neoliberal, vendido a la Embajada, vendepatria, empleado de la DEA, instrumento de la derecha, elemento de la oligarquía cruceña, etc, etc. Así se ha referido a muchos adversarios, incluso a los indígenas de tierras bajas y a los miembros del Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (CONAMAQ), a quienes vinculó con la derecha más radical. La gente de los medios y el periodismo también han sido blanco de este amplio abanico de insultos. Recordamos aquí que alguna vez se tildó de “sucios” a los periodistas y luego los denominaron “pollos de granja”. Muchos de esos agravios causan gracia y ya forman parte de una colección folklórica que llenan el vacío que causa la falta de propuesta, de ideas y de cambios. Pero hay  ofensas que en lugar de generar al menos un arranque de jocosidad o de estrellarse contra el “enemigo” se vuelcan en contra del autor de la ofensa. La última ocurrencia del Gobierno ha sido utilizar el gentilicio “chileno” como un insulto. Eso es una grave incitación a la xenofobia y al racismo.

lunes, 10 de junio de 2013

cuidar su lenguaje. respetar al presidente de todos los chilenos. insolencias, descalificaciones, palabras inadecuadas son las que utiliza Evo Morales. lo dicen en Chile y lo publican en el mundo entero. cae Evo como pendenciero

"Hace mucho tiempo que (Morales) viene sosteniendo insolencias, descalificaciones y palabras no adecuadas para un mandatario", dijo a los periodistas la portavoz del Ejecutivo, Cecilia Pérez, en el Palacio de la Moneda.


La ministra atribuyó esas declaraciones a que Piñera se ha negado a negociar la soberanía de Chile. "Parece que eso a él no le gustó", opinó.

La ministra instó a Morales a "cuidar su lenguaje" y a respetar "al presidente de todos los chilenos". "El presidente Morales va a tener que seguir peleando solo. Nosotros no estamos dispuestos a caer en su juego", subrayó.

 La semana pasada, Morales acusó varias veces a Piñera, la última de ellas este domingo, de mentir por decir que no existen asuntos territoriales pendientes entre ambos países y asegurar que Chile ha reparado el tramo del ferrocarril Arica-La Paz que discurre por su territorio.

 Esta disputa se enmarca en la aspiración boliviana de recuperar una salida al mar, que perdió en la Guerra del Pacífico (1879-1883) librada contra Chile, y por la que en abril presentó una demanda en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya.

 El pasado viernes el Gobierno chileno transmitió una protesta verbal al cónsul de Bolivia en Santiago, Ramiro de la Fuente, por las declaraciones de Morales. Pese a ello, el gobernante boliviano insistió este domingo en su postura.

 "Las descalificaciones del presidente Morales sin duda no están a la altura de un presidente de la República, y solo obedecen a la permanente obsesión que él ha demostrado por tergiversar la verdad histórica y jurídica", opinó hoy Cecilia Pérez.

 "Y además por una particular obsesión en contra del presidente de todos los chilenos, tal vez porque el presidente Piñera ha sido enfático, claro y firme por defender nuestros límites, nuestras fronteras y nuestra soberanía", añadió.

 Está previsto que este miércoles los agentes de Bolivia, Eduardo Rodríguez, y de Chile, Felipe Bulnes, se reúnan con el presidente de la CIJ, Peter Tomka, para fijar el cronograma del litigio planteado por el Gobierno boliviano. 

miércoles, 5 de junio de 2013

la prensa mapochina se enorgullece de las nuevas relaciones entre Chile y EEUU especialmente después del último encuentro entre los presidentes Piñera y Obama que son el preámbulo de la eliminación de la visa previa para intercambiar visitas de ciudadanos

EL CORDIAL encuentro que sostuvieron ayer en la Casa Blanca los presidentes de Estados Unidos y Chile ratifica el excelente momento por el que atraviesan las relaciones bilaterales y la importancia que tienen para nuestro país los vínculos con la potencia norteamericana.
Chile se ha convertido en un cercano aliado -“amigo”, fue la expresión que usó ayer el Presidente Barack Obama- de Estados Unidos en una región donde las consignas antinorteamericanas son frecuentes, y donde diversos gobiernos son abiertamente críticos de Washington y sus políticas. Aunque existan divergencias sobre asuntos específicos -como ocurrió en 2003, con la guerra de Irak, o sucede ahora, con la inclusión de Chile por séptimo año consecutivo en la denominada “lista roja” de propiedad intelectual-, la cercanía entre Santiago y Washington se ha ido robusteciendo, debido a que se construye sobre la base de coincidencias políticas y económicas esenciales.
Lo anterior ha permitido progresar en una serie de aspectos, desde la cooperación en educación hasta en cuestiones relativas al medioambiente, lo que sugiere la existencia de una relación madura entre Estados, no sujeta a los vaivenes electorales de una u otra nación. El último de estos avances se vincula con la nominación de Chile para participar en el programa de exención de visas, lo cual abre la perspectiva de que en un futuro cercano los ciudadanos chilenos puedan ingresar a ese país sólo exhibiendo su pasaporte al día, un logro que debe reconocérseles a los dos últimos embajadores nacionales en Washington.
Enfocado en otros intereses más esenciales para su seguridad, en años recientes Estados Unidos ha venido reduciendo su presencia en la región, lo que ha ido acompañado de lo que el Presidente Barack Obama denomina una “asociación entre iguales” con América Latina. Esto ha generado oportunidades para el surgimiento de liderazgos regionales que no siempre han sido bien orientados y frente a los cuales Chile está llamado a jugar un rol más activo, ya sea en solitario o a través de grupos como la Alianza del Pacífico, que reúne a nuestro país con Perú, Colombia y México (en un futuro, también a Costa Rica), naciones con las que comparte coincidencias fundamentales. Este es un interés que Santiago comparte con Washington y que deben trabajar en conjunto.
La agenda de la visita presidencial a la Casa Blanca incluyó otros temas, como la participación de Chile en el Trans-Pacific Partnership (TPP), ente impulsado por EE.UU. para crear la mayor zona de libre comercio del planeta y cuyo acuerdo fundacional podría ser suscrito en octubre, en Indonesia. No obstante han surgido voces en el país que señalan que el TPP no ofrece demasiadas ventajas para Chile, que ya cuenta con acuerdos bilaterales con gran parte de los eventuales miembros del bloque, no parece coherente que un país que ha hecho de la apertura comercial uno de los fundamentos de su política exterior se margine de un grupo que pretende integrar los mercados de la cuenca del Pacífico. En todo caso, debido a que parece evidente que detrás del TPP también está la intención de EE.UU. de levantar un frente común contra China, la diplomacia chilena debe mantener sus esfuerzos por preservar e incrementar los lazos que mantiene con Beijing.