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jueves, 7 de junio de 2012

movimientos sociales asalariados, contratados para la silbatina, abuchearon a los invitados en Tiquipaya. lo destapa Bajo el Penoco. (Ver previus)

Previus: un diario de Cochabamba que no es LT, editorializó echando loas a "los movimientos sociales..." y su rol en el nuevo estado de cosas. de su lectura concluímos que ha tenido que ser un funcionario del Gobierno que escribió el texto o se metió allí de contrabando. no es posible que se aplauda "al claque" de silbadores y abucheadores que autotitulándose "movimientos..." están en todo acto político para cumplir su misión. propagandear a EM y desmerecer a los demás...no son importantes, ni deciden nada...son un instrumento del que está en el poder porque les paga, el viaje, el viático, la comida, la bebida y dinero contante extraído del tesoro de la nación. esta es la verdad.




El que creyó que silbando y abucheando a los chilenos en la cumbre de la OEA ayudaría al país a avanzar en el tema marítimo, se equivocó de cabo a rabo. En silencio y ausente de las silbatinas que organizó el Gobierno para hacer ver lo machos que somos, la diplomacia de Chile le ha vuelto a dar una tremenda paliza a Bolivia, tal como ha sucedido en toda la historia desde 1879. Bolivia no consiguió que la OEA ratifique la resolución de 1979 que declaraba al reclamo boliviano ante Chile como “asunto hemisférico”. En lugar de eso, el organismo internacional instó a los países en conflicto a buscar el diálogo bilateral como única forma de atender el diferendo, en el que por lo visto, nadie más tendrá que meterse. El que tuvo que meterse el rabo entre las piernas después de la pretendida humillación a los chilenos, ha sido el canciller David Choquehuanca, quien casi en tono de ruego, le ha pedido a Chile revisar el Tratado de 1904, mediante el cual, el Estado andinocentrista de Bolivia renunció voluntariamente a la salida al mar. Ahora Chile es el que ríe de último y se escuda más que nunca en ese tratado.

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